Zama, dirigida por Lucrecia Martel y basada en la novela de Antonio Di Bendetto, es una historia sobre la espera convertida en pesadilla. Ambientada a fines del siglo XVIII, la película sigue a Don Diego de Zama, un funcionario colonial que sirve a la Corona española en un territorio remoto y sofocante de Sudamérica. Convencido de su importancia, Zama aguarda un traslado que le devuelva prestigio, comodidad y sentido a su vida. Pero el tiempo pasa, las promesas se diluyen y la realidad lo enfrenta a la lentitud, el abandono y el absurdo del poder colonial. Rodeado de un mundo hostil, atravesado por el deseo frustrado, la violencia y la burocracia, Zama comienza a perder autoridad, identidad y control sobre sí mismo. Lejos de la épica histórica, la película retrata el colonialismo como una maquinaria decadente y ridícula. Con un estilo sensorial e inquietante, Martel construye el retrato de un hombre atrapado entre la espera y su propia desaparición.